La renovación a menudo comienza con una pregunta. Las personas con una fuerte motivación amarilla no aceptan las soluciones existentes sin más. Investigan, analizan y establecen conexiones que otros quizás aún no ven. Con ello, aportan nuevos conocimientos que ayudan a las organizaciones a mirar hacia adelante y tomar decisiones bien fundamentadas.
Su fortaleza se manifiesta especialmente en situaciones donde los problemas complejos requieren visión y creatividad. Piensa, por ejemplo, en:
- El desarrollo de estrategias
- Innovación y desarrollo de productos
- La resolución de problemas organizacionales complejos
- Investigación y desarrollo de conocimientos
- La gestión de procesos de cambio e innovación
Ya sea en estrategia, innovación o desarrollo organizacional: la motivación amarilla ayuda a mirar más allá de la solución de hoy y a crear espacio para nuevas posibilidades.